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Obispos peruanos preocupados por la crisis política

Lima, Perú.- Ante la reciente crisis política y social que vive el país tras la destitución del presidente de la república, Martín Vizcarra y la juramentación de Manuel Merino como nuevo presidente, los Obispos del Perú emitieron un comunicado en que expresan su preocupación y hacen un llamado a consolidar el «Estado de Derecho» y la realización de las elecciones generales del próximo mes de abril, así como la transferencia de las autoridades de Gobierno en el mes de julio del 2021″.

En el pronunciamiento, los obispos destacan que se debe «fortalecer y priorizar la atención a la emergencia sanitaria, económica, y social que agobia nuestra patria; por ello invocamos a los Gobernantes y a la clase política a promover el empleo digno, la salud y la educación de calidad para todos, especialmente de los pobres y de los más vulnerables. Es el momento de renunciar a intereses personales o de grupo para impulsar la reactivación económica y construir caminos de solidaridad, fraternidad y desarrollo integral. Es hora de escuchar a la población, y actuar pensando en el Perú», se lee en el comunicado.

A continuación, el documento completo:

COMUNICADO

Los obispos del Perú, ante los recientes acontecimientos políticos y la honda preocupación que ha generado en la ciudadanía el destino de nuestro país y de nuestras instituciones democráticas, queremos compartir un mensaje de esperanza para todos los peruanos:

1. El Perú necesita el esfuerzo de cada uno de nosotros para consolidar como Nación: el Estado de Derecho, la Independencia de Poderes, la Justicia, la Legalidad, la Libertad, la Gobernabilidad y la Institucionalidad Democrática, valores sin los cuales la construcción de una sociedad se debilita o se destruye; por ello es necesario que se garantice, como se ha mencionado, la realización de las elecciones generales del próximo mes de abril, así como la transferencia de las autoridades de Gobierno en el mes de julio del 2021.

2. En este contexto actual, debemos fortalecer y priorizar la atención a la emergencia sanitaria, económica, y social que agobia nuestra patria; por ello invocamos a los Gobernantes y a la clase política a promover el empleo digno, la salud y la educación de calidad para todos, especialmente de los pobres y de los más vulnerables. Es el momento de renunciar a intereses personales o de grupo para impulsar la reactivación económica y construir caminos de solidaridad, fraternidad y desarrollo integral. Es hora de escuchar a la población, y actuar pensando en el Perú.

3. Es urgente también, continuar y promover la lucha contra todos los rostros de la corrupción que ha revelado un cáncer social que definitivamente hay que curar; por ello, no debemos detenernos. El compromiso y la responsabilidad de las autoridades debe reafirmar esta lucha para lograr un Perú más transparente y más justo; porque «para hacer posible el desarrollo de una comunidad, … hace falta la mejor política al servicio del bien común». (Fratelli Tutti 154)

4. Recordando al Papa Francisco en su visita al Perú y dirigiéndose a las autoridades, la sociedad civil y el cuerpo diplomático, expresó: «A quienes ocupan algún cargo de responsabilidad, sea en el área que sea, los animo y exhorto a empeñarse en este sentido para brindarle, a su pueblo y a su tierra, la seguridad que nace de sentir que Perú es un espacio de esperanza y oportunidad… pero para todos, no para unos pocos; para que todo peruano, toda peruana pueda sentir que este país es suyo, no de otro, en el que puede establecer relaciones de fraternidad y equidad con su prójimo y ayudar al otro cuando lo necesita; una tierra en la que pueda hacer realidad su propio futuro». (Cf. Papa Francisco, Lima. Palacio de Gobierno, enero 2018).

5. Además, el alma de una comunidad se mide en su capacidad de mantenerse unidos para enfrentar los momentos de adversidad y mantener viva la fe y la esperanza.

6. Como Iglesia, desde siempre y más aún durante esta pandemia, queremos estar cerca de los que más sufren y de los más vulnerables, porque estamos convencidos que la dignidad de la persona humana, de la familia y el bien común son los pilares de cualquier sociedad que mira su futuro con responsabilidad y esperanza.

7. Invoquemos a nuestro Señor Jesús, el Señor de los Milagros, y a la intercesión de la Virgen María que nos ilumine, nos acompañe y sostenga en estos momentos cruciales para construir un país en paz, cada vez más humano y fraterno. Por eso, invitamos a una jornada de oración que será establecida por cada señor Obispo en su jurisdicción, pidiendo el don de la Paz, la solidaridad y la fraternidad entre todos los peruanos.

Los Obispos del Perú