padre Giorgio PeroniComentario sobre el evangelio que se proclama el vigésimo octavo domingo del tiempo ordinario, ciclo B, correspondiente al domingo 14 de octubre de 2018.  La lectura es tomada del Evangelio según San Marcos 10,17-30.
Comentario del padre Giorgio Peroni, de Radio Latacunga

Cuando salía Jesús al camino.

Es el camino hacia Jerusalén, hacia la pascua, el camino del don de si mismo.

Se le acercó corriendo un hombre, se arrodilló ante Él y le preguntó:

Son las disposiciones propias del discípulo, acercarse, arrodillarse y preguntar.

"Maestro bueno, ¿qué debo hacer para alcanzar la vida eterna?"

La bondad es propia de Dios. Allí, en el Maestro, está una característica propia de Dios. La bondad se vuelve la garantía para "alcanzar la vida" que es don y conquista. El discípulo descubre y canta la bondad, la acoge y la siembra en la propia vida. El que no siembra, no cosecha; sembrar bondad es cosechar eternidad.

Ya sabes los mandamientos.

Los mandamientos, la ley: es el regalo de Moisés para alcanzar el encuentro con Dios, para construir el pueblo de Dios.

Maestro, todo eso lo he cumplido desde muy joven.

No es suficiente hacer. El hacer nos pone a nosotros al centro. El mismo Sáulo, el Pablo antes de la conversión, era irreprensible en lo que se refería a la ley.

Jesús lo miró con amor y le dijo.

Más que una mirada, es un penetrar en lo hondo del corazón, es allí donde el amor alcanza lo profundo de la vida. El Maestro le puede pedir algo más.

"Sólo una cosa te falta: ve y vende todo lo que tienes, da el dinero a los pobres...

Para entender lo de Dios, hay que ser libres, totalmente libres; las cosas solo impiden entender el amor del Padre que manda a su Hijo, que lo entrega, para que entiendan y tengan vida. Lo de Dios se lo entiende con lo de los hermanos, son dos sacramentos: lo del Hijo, amor del Padre y el sacramento de los hermanos que se vuelven presencia del Hijo de Dios. Vender y dar; más que acciones sencillas, son actitudes permanentes de quien "ha encontrado el tesoro y va y vende todo para comprar el campo". Solo dando se atesora.

Después ven y sígueme.

Aquí está la plenitud del discípulado: el que no es libre, no entiende al Maestro y buscará provecho de las situaciones, pero no llegará a la meta. Dejarse amar es dejarse adueñar del amor, es "seguir".

Pero al oír estas palabras, el hombre se entristeció y se fue apesadumbrado, porque tenía muchos bienes.

Los bienes, con facilidad se adueñan del corazón y se sustituyen a Dios.

Giorgio Peroni.

social_buttons

Enviar un comentario nuevo

Plain text

  • No se permiten etiquetas HTML.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.
CAPTCHA
Esta pregunta es para comprobar si usted es un visitante humano y prevenir envíos de spam automatizado.
CAPTCHA de imagen
Introduzca los caracteres mostrados en la imagen.