Padre Giorgio PeroniComentario sobre el Evangelio que se proclama el sexto Domingo de Pascua, C, correspondiente al domingo 26 de mayo de 2019. La lectura es tomada del Evangelio según San Juan 14,23-29
El Espíritu Santo y nosotros hemos decidido no imponerles más cargas que las estrictamente necesarias.

El Espíritu Santo es el artífice de la acción divina: en la creación "aletea sobre las aguas", en la encarnación fecunda las entrañas de la Virgen, en la noche de pascua es el que garantiza el perdón de los pecados, en la casa donde se reúnen los apóstoles en oración con María es el alma de la Iglesia y de su misión. Ahora también garantiza la acción de la Iglesia como luz que indica el camino. La Iglesia no es solo estructura humana, es "sacramento" de la presencia y de la acción divina, y el Espíritu es la garantía.

Un ángel me transportó en espíritu a una montaña elevada, y me mostró a Jerusalén, la ciudad santa, que descendía del cielo, resplandeciente con la gloria de Dios.

Es una mirada como la de la transfiguración. Eso es lo que ocurrió con la victoria de la pascua y esa es la meta hacia la cual estamos encaminados. La Jerusalén, la que no sabía del nacimiento del Mesías, la que acusó y condenó al Hijo de Dios, vuelve a la imagen primera de la novia purificada, renovada y reconstruida con la cual Dios vuelve a una alianza definitiva y eterna.

El que me ama.

"Beber al propio pozo". Así podríamos definir la invitación del Maestro. Si no se bebe a la fuente del amor, no puede haber capacidad de amar.

Cumplirá mi Palabra.

El amor sale desde adentro pero no se puede quedar adentro, tiene que hacerse operativo, es "praxis", es historia, es encuentro, es acogida, es manos y corazón abiertos. Esto dice que "cumplir" es asumir lo del Maestro y hacerlo propio con el testimonio de vida.

Y mi Padre lo amará y haremos en él nuestra morada.

El cristiano se vuelve casa de Dios y sacramento del amor divino. El amor tiene un contenido que va más allá de la realidad humana y asume la misma fuente divina. Pero, al mismo tiempo, Dios nos envuelve y nos compromete en una comunión total con nosotros.

La palabra que están oyendo no es mía, sino del Padre, que me envió.

Misterio grande de revelación y de comunión. Es como si el Maestro nos estuviera revelando un lazo profundo del misterio divino que, al mismo tiempo, tiene algún signo en la realidad nuestra que permite abrirnos a la comunión.

Pero el Consolador, el Espíritu Santo que mi Padre les enviará en mi nombre, les enseñará todas las cosas y les recordará todo cuanto yo les he enseñado.

El Maestro habló. Ahora es la obra del Espíritu que actualiza y hace efectiva la obra de la pascua en la vida de la Iglesia y de los cristianos. Es el momento de la santificación.

La paz les dejo, mi paz les doy. No se la doy como la da el mundo.

Es el don pascual, un don que no se confunde con la paz construida sobre victorias y tratados, sino que viene desde adentro y que es fruto de la presencia del Maestro que nunca abandona.

Me han oído decir: "Me voy, pero volveré a su lado".

Él se ha comprometido con nosotros y lo está hasta el fin.

El Espíritu Santo y nosotros hemos decidido no imponerles más cargas que las estrictamente necesarias.

El Espíritu Santo es el artífice de la acción divina: en la creación “aletea sobre las aguas”, en la encarnación fecunda las entrañas de la Virgen, en la noche de pascua es el que garantiza el perdón de los pecados, en la casa donde se reúnen los apóstoles en oración con María es el alma de la Iglesia y de su misión. Ahora también garantiza la acción de la Iglesia como luz que indica el camino. La Iglesia no es solo estructura humana, es “sacramento” de la presencia y de la acción divina, y el Espíritu es la garantía.

 

Un ángel me transportó en espíritu a una montaña elevada, y me mostró a Jerusalén, la ciudad santa, que descendía del cielo, resplandeciente con la gloria de Dios.

Es una mirada como la de la transfiguración. Eso es lo que ocurrió con la victoria de la pascua y esa es la meta hacia la cual estamos encaminados. La Jerusalén, la que no sabía del nacimiento del Mesías, la que acusó y condenó al Hijo de Dios, vuelve a la imagen primera de la novia purificada, renovada y reconstruida con la cual Dios vuelve a una alianza definitiva y eterna.

 

El que me ama.

“Beber al propio pozo”. Así podríamos definir la invitación del Maestro. Si no se bebe a la fuente del amor, no puede haber capacidad de amar.

 

Cumplirá mi Palabra.

El amor sale desde adentro pero no se puede quedar adentro, tiene que hacerse operativo, es “praxis”, es historia, es encuentro, es acogida, es manos y corazón abiertos. Esto dice que “cumplir” es asumir lo del Maestro y hacerlo propio con el testimonio de vida.

 

Y mi Padre lo amará y haremos en él nuestra morada.

El cristiano se vuelve casa de Dios y sacramento del amor divino. El amor tiene un contenido que va más allá de la realidad humana y asume la misma fuente divina. Pero, al mismo tiempo, Dios nos envuelve y nos compromete en una comunión total con nosotros.

 

La palabra que están oyendo no es mía, sino del Padre, que me envió.

Misterio grande de revelación y de comunión. Es como si el Maestro nos estuviera revelando un lazo profundo del misterio divino que, al mismo tiempo, tiene algún signo en la realidad nuestra que permite abrirnos a la comunión.

 

Pero el Consolador, el Espíritu Santo que mi Padre les enviará en mi nombre, les enseñará todas las cosas y les recordará todo cuanto yo les he enseñado.

El Maestro habló. Ahora es la obra del Espíritu que actualiza y hace efectiva la obra de la pascua en la vida de la Iglesia y de los cristianos. Es el momento de la santificación.

 

La paz les dejo, mi paz les doy. No se la doy como la da el mundo.

Es el don pascual, un don que no se confunde con la paz construida sobre victorias y tratados, sino que viene desde adentro y que es fruto de la presencia del Maestro que nunca abandona.

 

Me han oído decir: “Me voy, pero volveré a su lado”.

Él se ha comprometido con nosotros y lo está hasta el fin.

social_buttons

Enviar un comentario nuevo

Plain text

  • No se permiten etiquetas HTML.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.
CAPTCHA
Esta pregunta es para comprobar si usted es un visitante humano y prevenir envíos de spam automatizado.
CAPTCHA de imagen
Introduzca los caracteres mostrados en la imagen.