Padre Héctor HerreraComentario sobre el evangelio que se proclama el decimoséptimo domingo del tiempo ordinario, ciclo C, correspondiente al domingo 28 de julio de 2019.  La lectura es tomada del evangelio según San Lucas 11, 1-13

¡Enséñanos a orar!

Lc 11,1-13, nos presenta a Jesús orando y uno de sus discípulos, le dice: ¡Enséñanos a orar! Jesús nos descubre a Dios, como Abbá, el Papacito, Padre de todos, que nos ama con ternura y compasión.

Padre santificado sea tu nombre, tú nos llamas a ser felices, si cambiamos nuestro corazón. Tú estás llamado a ser santo, si eres justo, en tu hogar. ¿Eres congresista sé santo siendo justo contigo mismo y legislando por el bien del país? Tienes un cargo en cualquier poder del Estado, sé santo escuchando la voz de Dios y del pueblo, practicando la justicia y la verdad para que exista paz social. ¿Eres miembro de un movimiento, cofradía, o grupo religioso? Sé santo meditando y aplicando la Palabra de Dios en tu vida y en la vida de los demás, con gestos concretos de tolerancia, respeto, solidaridad con los más necesitados, buscando el bien común del país.

Tu reino es vida, justicia, verdad y paz ha llegado ya. De nosotros depende abrir nuestros corazones a la fraternidad, dialogando con respeto, escuchándonos y siendo tolerantes para construir una vida mejor. Somos testigos de tu reino, siendo sensibles a los gritos de sufrimiento de los pobres. "El rico se siente seguro con sus riquezas. Las riquezas no te aseguran nada. El poder es efímero. No deja espacio en tu corazón para escuchar a Dios. Jesús nos enseña a cuidar la creación, los bienes de la tierra a favor de todos.

Hacer la voluntad de Dios, es obrar como Jesús nos enseñó: construyendo relaciones más fraternas en el hogar, con los compañeros de trabajo, en la sociedad, cuando se ejerce un cargo público y político con responsabilidad, honestidad, transparencia. Cuando los que aspiran a ocupar un trabajo privado, público, actúan buscando ante todo servir a su pueblo siendo responsables del bien común.

Danos hoy el pan de cada día: el pan de la comprensión, alimento, vivienda, cultura, educación, salud, trabajo, libertad, esperanza, escucha previa a los pueblos, buscando un desarrollo integral, protegiendo el medio ambiente. Incluimos a toda la humanidad doliente y carente de pan que sepamos compartir y trabajar solidariamente. Amar a la Patria es agradecer a Dios por tanto bien que nos ha dado, cuidando la riqueza para invertir en educación que nos conduce a la libertad.

No podemos amar a Dios, sin perdonar a los que nos ofenden, sin tomar conciencia de nuestras deficiencias y al mismo crear relaciones de respeto, de comunión, de cercanía. Esta hermosa oración nos descubre dimensiones de perdón y reconciliación, frente a las tentaciones de la soberbia, el abuso del poder, autoritarismo y no saber reconocer la violencia que llevamos dentro como son los resentimientos y odios, las intolerancias y el racismo, que no nos permiten descubrir a un Dios cercano, familiar, que nos ama con ternura. Si perseveramos en la oración podemos sanar heridas, tener una salud mental, capaz de ser hermanos y una fe sólida que es posible crear un mundo más humano y fraterno. Allí donde hay amor, allí está Dios Padre nuestro.

"Traten a los demás como quieren que los demás los traten" (Mt 712). En esto consiste practicar el amor a Dios y al prójimo. (Fr. Héctor Herrera, O.P.)

social_buttons

Enviar un comentario nuevo

Plain text

  • No se permiten etiquetas HTML.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.
CAPTCHA
Esta pregunta es para comprobar si usted es un visitante humano y prevenir envíos de spam automatizado.
CAPTCHA de imagen
Introduzca los caracteres mostrados en la imagen.