Padre Héctor HerreraComentario sobre el evangelio que se proclama en la Solemnidad del Santísimo Cuerpo de Cristo, del ciclo C, correspondiente al domingo 23 de junio de 2019.  La lectura es tomada del evangelio según San Lucas 9,11-17

Denles ustedes de comer.

En nuestra misión pastoral he encontrado a muchos pobres que saben compartir lo poco que tienen con quienes más los necesitan. Estos gestos de amor, compasión y solidaridad es lo que quiere Jesús hoy para su Iglesia: “Denles ustedes de comer” es la enseñanza de Lc 9,11-17. Hoy este cuerpo de Cristo, sufre hambre de pan y hambre de Dios.

Nuestra misión como Iglesia es compartir con generosidad el pan de la Palabra y partir el pan de la vida con alegría con los más necesitados.

Jesús no sólo sana a la humanidad que lo busca, sino nos enseña que el pan, signo de la comunión entre personas, es fortaleza y ánimo para que trabajemos con amor y justicia en defensa de la vida, la libertad y la verdad. Y nos encomienda como Iglesia a tener una viva preocupación por su cuerpo: hacer lo que esté a nuestro alcance para que el pan sea distribuido en forma equitativa y justa.

La presencia de Cristo en la Eucaristía nos congrega, porque Él es el Pan de Vida: “Yo soy el Pan de vida: el que viene no pasará hambre, el que cree en mí no pasará nunca sed” (Jn 6,35), para que tengamos una nueva vida y nos unamos más como comunidad que comparte solidariamente, la oración, el trabajo y el esfuerzo diario por vivir, convertirnos en personas que buscan un cambio en las formas de vida en la sociedad para que el pan llegue a la mesa de todos.

Jesús al “levantar los ojos al cielo” (v.16) nos enseña la actitud de oración y de confianza, de gratitud y alabanza por los dones recibidos. Es en el gesto de partir y compartir donde nos reconocemos como sus discípulos. Es en el don de la fe, del servicio y del gesto solidario donde verdaderamente podemos decir: Jesús es el Señor de la Vida. Él es el Pan vivo que ha venido para que tengamos una vida mejor y hagamos todos los esfuerzos para salir de las situaciones que nos impiden ser humanos.

“Jesús es el que bendice y parte los panes, con el fin de satisfacer a todas esas personas, pero los cinco panes y los dos peces fueron aportados por los discípulos, y Jesús quería precisamente esto: que, en lugar de despedir a la multitud, ofrecieran lo poco que tenían. Hay además otro gesto: los trozos de pan, partidos por las manos sagradas y venerables del Señor, pasan a las pobres manos de los discípulos para que los distribuyan a la gente. También esto es «hacer» con Jesús, es «dar de comer» con él. Es evidente que este milagro no va destinado sólo a saciar el hambre de un día, sino que es un signo de lo que Cristo está dispuesto a hacer para la salvación de toda la humanidad ofreciendo su carne y su sangre (cf. Jn 6,48-58). Y, sin embargo, hay que pasar siempre a través de esos dos pequeños gestos: ofrecer los pocos panes y peces que tenemos; recibir de manos de Jesús el pan partido y distribuirlo a todos.

Partir: esta es la otra palabra que explica el significado del «haced esto en memoria mía». Jesús se ha dejado «partir», se parte por nosotros. Y pide que nos demos, que nos dejemos partir por los demás. Precisamente este «partir el pan» se ha convertido en el icono, en el signo de identidad de Cristo y de los cristianos. (Homilía de Francisco. 26.5.2016).

Jesús, quiere una Iglesia viva, presente en la defensa de la tierra, del medio ambiente, que trabaja y se une para atender y socorrer al necesitado, una Iglesia que celebra y se alegra con este Dios que vive en medio de nosotros. (Fr. Héctor Herrera, O.P.)

social_buttons

Enviar un comentario nuevo

Plain text

  • No se permiten etiquetas HTML.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.
CAPTCHA
Esta pregunta es para comprobar si usted es un visitante humano y prevenir envíos de spam automatizado.
CAPTCHA de imagen
Introduzca los caracteres mostrados en la imagen.