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Cultura del Cuidado – Cultura de la Paz

El 1ro de enero de 2021, se llevará a cabo la 54 jornada mundial de la Paz, iniciativa del Papa Pablo VI que en 1968 la propuso para que «cada año, esta celebración se repitiese como presagio y como promesa…, de que sea la Paz con su justo y benéfico equilibrio la que domine el desarrollo de la historia futura.»

En los pasados días, buena parte del mundo se pintó de Navidad, se deseó paz y esperanza a nombre del nacimiento de Jesús. En el mundo católico las familias se congregaron alrededor de un pesebre, rezaron la novena y cantaron villancicos. Las plataformas de comunicación mostraron rostros sonrientes o con alguna lágrima de nostalgia. A metros la situación se muestra diferente, hay miedo a contagiarse y ansias por una vacuna, la amenaza de pandemia, está vigente.

La crisis económica, política, social y sanitaria se ha agravado drásticamente. La necesidad de atención a la salud pasó a primer plano y se mostraron con dramatismo escenas de solidaridad donde el personal sanitario, de seguridad y ayuda altruista fueron los protagonistas. Por un corto tiempo el ser humano necesitado pasó a ser el centro de atención.

Pasados más de nueve meses de crisis, el drama humano se ha agudizado, las estadísticas, la información en los medios y las redes sociales tratan sobre la violencia y los conflictos sociales, políticos, económicos, con desenlaces escandalosos como la corrupción e impunidad gubernamental y privada, el despido masivo de trabajadores, la pugna político electoral o asesinatos; y con efectos lamentables como el crecimiento desmedido de la pobreza, la deserción educativa, el abandono y descarte de sectores más pobres.

El Papa Francisco propone «la cultura del cuidado como camino de paz», pues «es doloroso constatar que, lamentablemente, junto a numerosos testimonios de caridad y solidaridad, están cobrando un nuevo impulso diversas formas de nacionalismo, racismo, xenofobia e incluso guerras y conflictos que siembran muerte y destrucción», por lo que «estos y otros eventos, que han marcado el camino de la humanidad en el último año, nos enseñan la importancia de hacernos cargo los unos de los otros y también de la creación, para construir una sociedad basada en relaciones de fraternidad (…) Cultura del cuidado para erradicar la cultura de la indiferencia, del rechazo y de la confrontación, que suele prevalecer hoy en día.»

La Paz no se establece por decreto, se logra con justicia, con diálogo y consensos, con acuerdos. Es un proceso que construye un camino hacia un horizonte común cultivando, al igual que la tierra, las conciencias, las mentes y los corazones con la responsabilidad ineludible de cuidar de los demás, con los que compartimos la casa común. Construir la paz es tarea de todos, no se consigue de un momento a otro, es muy complejo y desafiante, pues demanda decisión, esperanza, trabajo incansable, generosidad abundante, además de voluntad y ternura, compasión y preocupación por el otro – algo que seguramente aún nos queda de este tiempo Navideño.

Muchos preguntan, igual que Caín «¿acaso soy el guardián de mi hermano?»… y claro que lo somos!, pero nos hacemos los desentendidos, nos gana el egoísmo y la indolencia con el ‘prójimo’ con quienes reclaman dignidad y esperan que sus derechos inalienables, universales y fundamentales sean considerados y aplicados.

Desde la Comisión Justicia y Paz les deseamos que el nuevo año 2021, sea de diálogo, encuentro, de perdón y reconciliación, de honestidad y transparencia, de solidaridad y justicia, de servicio y entrega, para construir juntos el camino hacia la paz y la reconstrucción de la Patria y el mundo.

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Carta semanal de la Comisión Ecuatoriana Justicia y Paz | No. 60 – 27 de diciembre 2020

Con los ojos fijos en Él, en la realidad y la fe