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arrastre de CaudasQuito, Ecuador.- La Catedral Metropolitana de Quito conserva aún la Ceremonia del Paso de la Reseña, conocida popularmente como el “Arrastre de  caudas”, un antiguo ritual católico de Miércoles Santo, que recuerda la crucifixión y resurrección de Jesucristo.  Esta ceremonia solía celebrarse en Sevilla (España) y en Lima (Perú), pero actualmente solo se lleva a cabo en Quito, al medio día.

El ritual convoca a centenares de fieles y de turistas que este Miércoles Santo en Quito, la única ciudad en el mundo donde aún sobrevive esta ceremonia.

El Arrastre de Caudas

Es una ceremonia muy particular que aún se celebra en la Iglesia Primada de Quito el miércoles Santo. Empieza a las doce del día, bajo la presidencia del Arzobispo de la Arquidiócesis, acompañado de los Obispos Auxiliares y los Canónigos de la Catedral Metropolitana, Así se da inicio a esta solemne ceremonia de la Reseña o Vísperas.

Es una ceremonia que por su solemnidad y particularidad, congrega a muchas personas, tanto fieles como turistas, puesto que es en una de las pocas Iglesias Primadas del mundo en la que se la celebra. La Catedral Metropilitana se llena desde tempranas horas, inclusive para que todos los asistentes miren la ceremonía en lugares estratégicos del templo se han ubicado pantallas gigantes.

Esta ceremonia esta dentro de la celebración de la Semana Santa.

1.- El nombre de la ceremonia

"Reseña" en el caso de la ceremonia del miércoles santo que se relaciona directamente con la "revista que se hace de la tropa".

El cabildo de canónigos, presidido por su prelado, el señor arzobispo, representa a la tropa o ejército del Rey eterno: El señor Jesucristo.

Esta tropa desfila en esta procesión, portando el lábaro de la cruz., que es la bandera grande de color negro con una cruz roja en el centro, y portando la reliquia de la verdadera cruz, en la cual N.S. Jesucristo murió por cada uno de los seres humanos y la salvación del mundo.

2.- Marco de la celebración

La ceremonia de la Reseña se celebra en el marco de las Vísperas, propias del miércoles santo, para lo cual siguen un guión pre establecido y que se rezan todos los presbíteros, religiosos y religiosas del mundo en éste día.

Ordinariamente es el maestro de ceremonias de la Catedral el que presenta y describe esta ceremonia.

Las Vísperas es una de las horas del oficio divino que se dice después de la nona y que antiguamente se acostumbraba a cantarse hacia el anochecer.

3.- Origen de la Reseña

La ceremonia de la Reseña se celebraba en la Catedral de Sevilla – España, y fue traída a América en el período hispánico. De Sevilla pasó a las Catedrales de América, que eran sufragáneas de Sevilla, como las Catedrales de Lima, Santiago y Buenos Aires. Así, en la Argentina los obispos la celebraban el miércoles santo por la tarde. En esta ceremonia el obispo cubría a los chantres o canónigos del cabildo eclesiástico con una inmensa bandera. Algunos le conocían con el nombre de el "cubrimiento con la sombra", pues así anunció el Ángel Gabriel a María el misterio de que iba a ser Madre del Hijo de Dios por acción del Espíritu Santo.

A Quito llegó esta ceremonia de la Reseña porque era diócesis sufragánea de la Metropolitana de Lima. De esta manera la arquidiócesis de Quito heredó esta celebración, la conservó con mucha didelidad a lo largo de los tiempos. Es más, hoy por hoy es en la única catedral de América en donde se celebra la Reseña del Miércoles Santo, con estas características.

4.- Personajes

En el "Arrastre de Caudas o Reseña" intervienen los siguientes personajes:

Arzobispo:- Comanda la tropa o ejército de N.S. Jesucristo, es el que encabeza la procesión.
Canónigos.- Representan a la tropa o ejército del N. S. Jesucristo. Los canónigos están vestidos de negro, con una capa y con una inmensa cauda del mismo color que la arrastran durante toda la ceremonia.
La capa es el manteo, de color negro. Encima de la capa viene la cogulla y cada conónigo arrastra una cauda larga.
Acólitos.- Dos acólitos llevan a los costados de los canónigos los cirios prendidos que significan la vida. Y uno que va atrás ayudando a llevar la cauda a cada uno d elos canónigos.

5.- Vestuario

Arzobispo.- Con la sotana morada, usa la capa magna de color blanco, bonete de color rojo cubierto por la cogulla (Hábito o ropa exterior que visten varios religiosos monacales) y la capa de color blanco de armiño. Además arrastra la cauda de color morado.

Canónigos.- Con sus inmensas capas negras y cogullas de terciopelo negro. Ellos llevan la cauda (es una falda o cola de la capa magna o consistorial) negra de varios metros de largo, desplegada en toda su extensión y amplitud.

Arzobispo y Canónigos.- Usan sus respectivos vestidos de coro, que se usan en las ceremonia fúnebres.

Acólitos.- están vestidos con la sotanilla y sobre pelliz (camisa blanca que va sobre la sotanilla) o con el uniforme del seminario menor.

6.- Oorden de la procesión fúnebre y desfile bélico

6.1.- El venerable cabildo de canónigos se reúne en el coro de la Catedral, presididos por el arzobispo.

6.2.- La "RESEÑA" se inicia con el versículo de "Vísperas":
"Dios mío, ven en mi auxilio", que recita el arzobispo.

6.3.- El solemne desfile fúnebre se inicia con los canónigos, en orden inverso a su precedencia, es decir, desde el más nuevo hasta el más antiguo. El arzobispo va al último.

Cada conónigo va acompañado de dos acólitos que llevan en sus manos cirios prendidos que significan vida y luz en medio de las tinieblas. Un tercer acólito cuida de la extremidad de la cauda. Recordemos que la cauda es muy larga.

6.4.- La procesión se inicia en el coro de la Catedral.
De ahí se dirige a la nave lateral derecha, en donde se encuentra la reliquia de la vera cruz. Una vez que el arzobispo toma la vera cruz, se dirige al transepto o transcoro (La nave que está detrás del coro) posterior y regresa por la nave lateral de la izquierda, para tomar nuevamente la nave lateral de la derecha y terminar en el coro bajo.

Los canónigos desfilan uno detrás de otro, arrastrando sus caudas con presencia grave, digna, seria, al son de una marcha fúnebre solemne, ejecutada lenta y majestuosamente por el organista de la Catedral.

7.- Simbología

Los canónigos revestidos de negro simbolizan a la humanidad que se ha ennegrecido por el pecado. Es la humanidad que, a través de la historia de la salvación ha arrastrado sus males y las consecuencias del pecado, encaminándose hacia la plenitud de los tiempos, en la que Jesucristo salva y redime con su sacrificio en la cruz.

Los canónigos representan a los generales vivos que reciben el cortejo del general que ha muerto en batalla.

El arzobispo, revestido, representa al Verbo Encarnado, a Jesucristo, que tomó la naturaleza humana para redimirnos a cada uno de nosotros del pecado.

El arzobispo representa al general en jefe, entre los romanos sería el Cónsul.

El vestuario del arzobispo simboliza lo siguiente: el blanco de la cogulla y de la capa representa la pureza del hijo de Dios y la sotana y la cauda morada representan la penitencia.

8.- Significado del desfile

El desfile es una fúnebre apoteosis de la Cruz. Es una procesión en la que se venera la reliquia de la auténtica Cruz y el signo de la misma. Por esa razón, el arzobispo va al último de la procesión, llevando en sus manos el "Lignum Crucis" (La Vera Cruz), o sea una reliquia de la verdadera Cruz, en la que fue crucificado Jesucristo, que se conserva en la catedral primada, en el altar de la Inmaculada, ubicada en el trascoro.

9.- Significado de la bandera

En su puesto, el canónigo Chantre (encargado de organizar el rezo del coro: que vayan igual, con devoción, con voz inteligible y fervor) lleva a hombros una gran bandera negra con una cruz roja, que es el lábaro (bandera con que cobijaban a los generales muertos que regresaban triunfantes) misterioso, signo del reinado de Cristo, el color negro de la bandera significa la pasión y el rojo significa la sangre triunfadora de Jesucristo.

Ceremonia de la batida de la bandera

Esta ceremonia tiene dos partes.

Batida de la Bandera sobre el altar, y,
Batida de la Bandera sobre los canónigos que están arrodillados primero y después postrados en el coro bajo.

10.- La batida de la bandera sobre el Altar

Parece que esta ceremonia se inspiró en un hecho que se dio hace muchos siglos durante los funerales de un general del ejército romano. El jefe sobreviviente de la legión batía primero el estandarte sobre el féretro del general fallecido para captar la valentía, los méritos y el espíritu del general difunto.

El que el arzobispo bata la bandera sobre el altar simboliza que la Iglesia capte el espíritu de Jesucristo, representado en el altar, para que siga siendo fiel a las enseñanzas del Evangelio y sea testimonio vivo de Jesús entre los seres humanos.

Cuando se inicia el canto del "Vexilla Regis" (Las Banderas del rey), el arzobispo toca con la bandera el altar, luego la bate sobre el altar, que representa el cuerpo de Jesucristo, con el fin de captar el espíritu y los méritos de Cristo muerto y resucitado.

11.- Batida de la bandera sobre los canónigos

Una vez que terminaban de batir la bandera sobre el general romano, inmediatamente batían ese estandarte sobre la tropa de la legión extranjera, para transmitir a los soldados la valentía, el espíritu y los valores del general difunto.

En esta ceremonia del arrastre de caudas y luego que el arzobispo ha batido la bandera en el altar, se da la vuelta en el presbiterio y desde la parte alta bate la bandera sobre los canónigos que están de rodillas, porque reciben con veneración los restos del general muerto, mientras se canta la cuarta estrofa del himno "Vexilla Regis".

Luego se postran para compartir el sufrimiento de la muerte del general muerto en batalla.

La bandera bate sobre los canónigos que representan a todos los cristianos, para transmitir a toda la iglesia militante el espíritu y los méritos de Cristo, cabeza de la Iglesia, que para salvarnos entregó su vida en la cruz.

Mientras continua el canto de las estrofas del himno, el celebrante baja a la parte plana de la Catedral y, de espaldas a los fieles, de cara a los canónigos, que se postran en el suelo, bate finalmente la bandera al son de la sexta estrofa del "Vexilla Regis".

Cuando los canónigos están postrados, en el suelo aparece solamente un espacio negro, que simboliza a la humanidad sometida por el pecado, pero que se va a ver liberada, salvada y redimida por el triunfo de la cruz y de la resurrección de Jesucristo.

Al cantar la última estrofa del "Vexilla Regis", el arzobispo con la base del asta de la bandera golpea el suelo tres veces y los canónigos que están postrados, se levantan en señal de resurrección.

12.- Rezo de vísperas

Concluido el himno Vexilla Regis, continua el rezo de las vísperas propias del miércoles santo. Las antífonas y los salmos se recitan alternando entre el coro de los canónigos y los fieles que se encuentran en la ceremonia en la Catedral.

13.- Bendición con la Vera Cruz

La ceremonia de la "Reseña" termina con la bendición que el señor arzobispo imparte con la reliquia de la Verdadera Cruz y luego salen en procesión.

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Investigación y recopilación Osvaldo Fierro Terán

Foto: La República

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