Padre Giorgio PeroniComentario al Evangelio que se proclama el Domingo de Resurrección, Primer Domingo de Pascua, ciclo A, correspondiente al domingo 16 de abril de 2017.  La lectura es tomada del Evangelio según San Juan 20,1-9.

"La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular": la resurrección marca el cimiento de la Iglesia, en ella apoya su ser y su misión. La Iglesia es así instrumento, signo y sacramento de salvación. La teología de Juan llega a su cumbre.

El primer día después del sábado, estando todavía oscuro.

El momento de la primera experiencia de la resurrección es unánime para todos los evangelistas: marca la razón de la fiesta cristiana, del domingo, día del Señor. Si el sábado concluye la semana, el domingo la empieza: empieza una nueva historia humana.

El amanecer es también cargado de simbolismo, porque es el momento de la victoria de la luz: "yo soy la luz del mundo".

Fue María Magdalena al sepulcro.

Mucho le ha sido perdonado porque mucho ha amado. La vida cristiana es una vida que se construye sobre el amor, un amor que se da (Dios nos amó primero) y un amor que acoge y responde. El amor no se para frente a la muerte, cree contra toda incertidumbre. Va para visitar al Amado que ha sido muerto por parte de quien no cree en el amor.

Y vio removida la piedra que lo cerraba.

Es siempre Dios que conduce la historia: en la resurrección ningún hombre metió mano.

Echó a correr, llegó a la casa donde estaban Simón Pedro y el otro discípulo, a quien Jesús amaba.

Son los dos momentos de la Iglesia: el momento de unidad y de comunión, en Pedro y el momento de la relación personal e interior en Juan, el discípulo a quien Jesús amaba. La evangelización empieza "en casa", para luego hacerse misión. Es fundamentar el tema de la vocación sobre el tema de la profesión.

"Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos donde lo han puesto".

La mirada humana sigue todavía marcada por la muerte: nacidos en el pecado, vivimos envueltos en la muerte y es difícil creer que la muerte ha sido vencida.

Salieron Pedro y el otro discípulo camino del sepulcro.

Las dos instancias de la Iglesia tienen que ser iluminadas y evangelizadas: la una tiene que ser camino de evangelización para la otra y viceversa.

El otro discípulo corrió más aprisa que Pedro y llegó primero al sepulcro.

No es importante saber quien llegue primero, lo importante es llegar. Solos no se llega a Cristo vivo.

Llegó también Simón Pedro ... y entró en el sepulcro.

No se trata tan solo de llegar y de entrar. El sepulcro es lugar de muertos si solo se lo ve con los ojos del cuerpo.

Entró .... y vio y creyó, porque hasta entonces no habían entendido las Escrituras.

Solo con los ojos de la fe se puede ver y entender y creer. La tumba se ha vuelto entraña para engendrar vida y vida eterna.

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