Domingo 1B Cuaresma: Las tentaciones de Jesús

GUIÓN RADIOFÓNICO (con preguntas y respuestas)
(sobre el Evangelio del Domingo)

“No solo de pan vive el hombre” (Marcos 1, 12-15)

José Martínez de Toda, S.J. (martodaj@gmail.com), Venezuela, 1 marzo 2009

Moderador/a: Buenos días. Estamos aquí en el Estudio… (Se presentan los participantes).

El Evangelio del domingo de hoy presenta un debate entre Jesús y el diablo. Son las famosas Tentaciones de Jesús. Escuchémoslo.

Lectura del santo evangelio según San Marcos (Marcos 1, 12-15)

NARRADOR/A – En aquel tiempo, el Espíritu empujó a Jesús al desierto. Se quedó en el desierto cuarenta días, dejándose tentar por Satanás; vivía entre alimañas, y los ángeles le servían. Cuando arrestaron a Juan, Jesús se marchó a Galilea a proclamar el evangelio de Dios. Decía

JESÚS - "Se ha cumplido el plazo, está cerca el Reino de Dios: Conviértanse y crean en el Evangelio".

Pregunta 1 – Este evangelio asusta: Jesús y el diablo frente a frente. ¿Qué pasó en realidad?

El relato evangélico de las tentaciones en el desierto no debe ser leído como una narración histórica, sino como un esquema teológico y un resumen, en tres momentos, de las pruebas que Jesús tuvo que superar a lo largo de toda su vida.

La clave para entender el relato está en las tres frases con las que Jesús responde al Tentador. Las tres aparecen en la narración del peregrinaje del pueblo hebreo por el desierto (Deuteronomio 8, 3; 6, 16; 6, 13). Entonces, Israel cayó en la triple tentación de la desconfianza, la prepotencia y la acumulación de riqueza. En cambio Jesús se mantuvo fiel ante las tres. - http://www.untaljesus.net/texesp.ph...

Pregunta 2 – ¿Así que Jesús tuvo las mismas tentaciones que los antiguos israelitas?

Sí. Lo interesante es que los israelitas y Jesús reaccionaron de manera absolutamente contraria. Veámoslo:

  •  La primera tentación de aquellos israelitas vino por el hambre. Acusaron amargamente a Dios de negligente. Y Dios misericordioso les envió milagrosamente el maná (Éxodo 16). – En cambio Jesús hambriento no quiere milagros: dice que es más importante la Palabra de Dios.
  •  La segunda tentación de los israelitas fue a cuenta del agua. Se quejaron contra Dios en Massah (Éxodo 17:2). Y Dios la saca de una roca. - Jesús sabe fiarse de Dios sin quejarse.
  •  La tercera tentación de los israelitas fue adorar un becerro de oro al pie de una montaña (Éxodo 32). A Jesús le ofrecen todos los reinos del mundo en una alta montaña y no los acepta.

    Pregunta 3 – El evangelio dice que Jesús estuvo en el desierto 40 días. ¿Es importante ese número?

    “Cuarenta días” no tiene la precisión que nosotros le damos hoy. El número 40 es simbólico. Es como nuestra frase, “un par de semanas,” que pueden ser 14 días ó 12 ó 16. Cuarenta era un término común para decir ‘muchos’.

    También es un número frecuentemente asociado con experiencias espirituales intensas. Por ejemplo,

  •  Dios en el diluvio hizo llover por cuarenta días y cuarenta noches para limpiar la tierra (Génesis 7:12).
  •  Aquí el evangelista Marcos usa el número 40 para conectar a Jesús con Moisés (Éxodo 34:28) y Elías, que ayunaron cada uno 40 días (1 Reyes 19:8),
  •  y también con los israelitas, que caminaron 40 años por el desierto (Éxodo 16:35).

    1ª Tentación: La tentación del cuerpo, del hambre, del poder

    Pregunta 4 – ¿Cuál fue la primera tentación?

    El tentador ve a Jesús hambriento, y le dice: “Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan.” Es la tentación del cuerpo, del hambre, del poder.

    Pregunta 5 – ¿Por qué lo llama ‘Hijo de Dios’?

    Es lo que dijo aquella voz de Dios Padre en el Bautismo de Jesús: “Éste es mi Hijo.” Por eso el demonio le dice ahora: “Si eres Hijo de Dios…”. El diablo mete aquí duda, y sobre todo le reta para que demuestre la autenticidad de su identidad.

    Pregunta 6 – ¿Cómo podría Jesús satisfacer el hambre en el desierto?

    Había varios caminos:

  •  Buscar la comida, como hizo Juan el Bautista en el desierto. Él se había alimentado de miel silvestre y de langostas. Pero esto requería trabajo, quemarse al sol, esperar.
  •  El otro camino era el más facilitón: hacer un milagro. Es lo más cómodo, lo más ‘pret a porter’, lo más eficiente, lo más rentable, lo más barato, lo más moderno.

    ¿Cuál de los dos elige Jesús? Jesús piensa y discierne. Elegir el milagro es, en primer lugar, dar la razón al diablo, seguir su consejo… lo cual en principio no es bueno: si una sugerencia viene de una persona mal intencionada, estará envuelta en engaño, y hay que tener mucho cuidado.

    Por otra parte el método facilitón del milagro va contra la forma de ser y pensar de Jesús, el Hijo de Dios. Él no hace milagros por pura comodidad.

    Muchos ricos tienen tantas comodidades, simplemente porque tienen dinero y lo usan para sus caprichos. Siguen el consejo del demonio. Pero Jesús no es así.

    Pregunta 7 – Entonces, ¿qué significa realmente para un Jesús hambriento ser Hijo de Dios?

    Para Jesús, ser Hijo no tiene nada que ver con aprovecharse de su poder y demostrarlo. No se trata de aprovecharse para hacerse milagros y vivir cómodamente a cuenta de ellos: como ‘el hijo de papá’, que usa el carro de su padre para cualquier cosa.

    Ser Hijo es fiarse de Dios y de su Palabra incondicionalmente. En el evangelio de Juan (4,34), Jesús les dice a sus discípulos: “Mi alimento es hacer la voluntad del que me ha enviado y realizar su obra”. Es decir, no le alimenta alardear ni hacer valer sus derechos. No “le engorda” ser poderoso.

    Y Jesús responde al diablo: Escrito está: “No solo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.” Como diciendo: “El alimento es importante para uno, pero ante la perspectiva del milagro, dice que es más importante toda Palabra que sale de la boca de Dios.”

    Pregunta 8 – ¿Por qué es más importante la Palabra de Dios?

    Porque esa Palabra de Dios no habla de egoísmo, sino de amor, de servicio al prójimo, de fidelidad, de valores que no se marchitan, de preocuparse por otros y menos por sí mismo.

    Por ejemplo, Jesús multiplicó los panes, pero fue para alimentar a los hambrientos.

    Por cierto, las tentaciones que tientan más no son las grandes, sino las que vienen envueltas en un lenguaje que suena como la verdad.

    (Canción 1)

    2ª Tentación: La tentación del espíritu, de la fama, del valer.

    Pregunta 9 – ‘Cuál es la segunda tentación?

    El diablo lleva a Jesús a las almenas del templo de Jerusalén.

    Abajo estaba la multitud. El diablo le susurra a Jesús: “¡Qué momento tan bueno para presentarte ante todo el pueblo como Mesías! Preséntate ante todos a lo grande, a lo espectacular, a lo aparatoso. a lo que te dé más votos, a lo que te dé más prestigio y fama, a lo convincente. Haz un show. Preséntate como caído del cielo. Vienes a salvar el mundo, y rápidamente podrías conseguir muchos seguidores con una demostración de poder espectacular y en plan masivo. Podrías poner en marcha tu ministerio rápidamente”.

    Y le dice: Si eres Hijo de Dios, échate abajo; que escrito está: “A sus ángeles mandará por ti, y te alzarán en las manos para que nunca tropieces con tu pie en piedra” (Salmo 91:11-12).

    Pregunta 10 - ¿Y cómo reacciona Jesús?

    Jesús utilizará otra estrategia.

    De nuevo, no conviene aceptar ofertas o sugerencias de personas de carácter dudoso. Estas personas saben cómo hacer para que las cosas malas suenen como buenas.

    La estrategia de Jesús para llevar adelante su misión es ésta: hablar con la gente. Decirle que Dios es su Padre, que Dios es amor. Él repetirá: “Ámense los unos a los otros”. “Sean humildes, no jactanciosos, porque la soberbia lleva a todos los males”. “El que quiera venir en pos de mí, que se niegue a sí mismo”. Dejar a la gente en libertad, sencillez. No usar recursos psicológicos impulsivos, que disminuyen la libertad y el raciocinio. ‘El fin no justifica los medios’.

    Pregunta 11 – ¿Cómo responde Jesús a esta tentación de hacer valer sus derechos de Hijo y pedirle al Padre un signo de su fidelidad y omnipotencia?

    Jesús responde con dos cosas:

  •  la kénosis, que significa el despojamiento de su "rango" para pasar por uno de tantos, y
  •  con la confianza: Jesús no necesita pedirle una señal a su Padre, ni una intervención espectacular. Se fía de Él, y eso le basta. Como decía Pascal, "el corazón tiene razones que la razón desconoce".

    Pregunta 12 – ¿Qué responde Jesús en concreto?

    “No tentarás al Señor, tu Dios” (Deuteronomio 6,16). Estas palabras evocan el episodio de Massá y Meribá, cuando los israelitas sintieron sed en el desierto y Dios hizo brotar para ellos agua de la roca. En aquella ocasión, tanto los israelitas como Moisés y Aarón desconfiaron del Señor (cf. Números 20,1-13; Éxodo 17,12 ss). Jesús, por el contrario, expresa su confianza radical y absoluta en el Padre.
    http://www.discipulasdm.org/biblia/...

    (Canción 2)

    3ª Tentación: La tentación del tener, del dinero y del poder.

    Pregunta 13 – ¿Y cuál es la última tentación?

    Es la tentación del tener, del dinero y del poder.

    Para la tercera tentación, el diablo lo sube a un monte muy alto, y le muestra todos los reinos del mundo, sus ejércitos, sus riquezas, sus construcciones, sus monumentos.

    Y le plantea a Jesús: “Israel está bajo los romanos. Su rey Herodes es un árabe. ¿Cómo vas a salvar el mundo así? Necesitas poder, dinero. Te doy todo el oro del mundo para que tengas un gran poderío político y militar, y así puedas cumplir tu misión de salvar al mundo y enseñarle el camino del bien… Con una sola condición: Póstrate y me adoras”.

    Pregunta 14 – ¿Es honesta la propuesta del diablo?

    No. La oferta del diablo choca con varios elementos:

    1 – Primero, llega tarde, porque Dios Padre ya le ha dicho en un Salmo al rey mesiánico: ‘Pídeme, y te daré por heredad las gentes, y por posesión tuya los términos de la tierra’ (Salmo 2:8; cfr. Salmo 73:8; Revelación 11:15”.

    2 – Segundo: Jesús nos dirá en el Sermón en el Monte: “Nadie puede servir a dos señores” (6:24). El Hijo del Hombre no puede al mismo tiempo tener a Dios Padre y adorar al diablo.

    3 – Tercero, el diablo es un blasfemo, porque se hace igual a Dios y pretende que Jesús lo reconozca como dios a cambio de unas riquezas que él no puede otorgar, porque son de Dios, a cambio de perder la propia integridad, a cambio de venderse a él mismo y traicionar su fe.

    Así pues, el tentador es un malvado, un engañador y un mentiroso.

    4 – Cuarto: El diablo le ofrece poder, riqueza y soberbia, como los valores supremos. Pero éste no es el camino de Jesús.

    Pregunta 15 – Entonces, ¿son dos caminos distintos: el de Jesús y el del mundo?

    S. Ignacio de Loyola pinta muy claramente en sus “Ejercicios Espirituales” el camino de Jesús en contraposición al camino de “este mundo”. Lo hace en la meditación de “Las dos Banderas”: la de Jesús y la del diablo (EE., 136-147).

    El camino del mundo tiene tres pasos que nos enredan y nos deshumanizan sin que nos demos cuenta.

  •  Primero, la codicia de riqueza;
  •  Segundo, los honores de este mundo;
  •  Tercero, la “crecida soberbia” o arrogante prepotencia, de la cual pueden venir todos los males, hasta llegar a matar inocentes en el nombre de Dios. Como se ve, “La raíz de todos los males es el afán del dinero” (1 Timoteo 6,10).

    Para Ignacio el camino de Cristo, en cambio, es precisamente todo lo contrario. Cristo nos invita y atrae:

  •  Primero, a la pobreza (la austeridad o sencillez y la disposición de compartir con personas que tienen menos);
  •  Segundo, al desprecio (la “indiferencia” ante honores y la disposición de sufrir por asumir la causa de los pobres);
  •  Y, por fin, la humildad, reconocer que no soy más que la señora de servicio, o la que vende en el mercado o el niño de la calle. No soy más. La humildad es la mejor disposición para todos los bienes, como el servicio, el amor, el perdón, el agradecimiento, la generosidad…
    Aquí Ignacio capta el corazón de lo que los evangelios enseñan sobre el camino de Jesús.

    Pregunta 16 – ¿Y qué responde Jesús?

    Pero Jesús se presenta soberanamente libre, íntegro e insobornable. Jesús responde: “Vete, Satanás, que escrito está: Al Señor tu Dios adorarás y á él solo servirás”.

    El diablo entonces le dejó: y he aquí que los ángeles llegaron y le servían.

    Pregunta 17 – Comenzamos la Cuaresma el pasado Miércoles de Ceniza. ¿Qué es la Cuaresma?

    La Cuaresma es un período de 40 días para examinarnos si somos víctimas de las Tentaciones, que Jesús superó.

    Es un tiempo de conversión a los valores auténticamente humanos y cristianos.

    La Cuaresma es como una vacuna. El niño tiene miedo a la aguja, porque no sabe que ese pinchazo le va a evitar muchas enfermedades. Nosotros estamos rodeados de antivalores y virus: a través de los MCS, de la política egoísta, etc.

    (http://www.parroquiaelpilarsoria.es...)

    La Cuaresma es el tiempo de cambiarme a mí, para cambiar este mundo de maldad

    Despedida

    Les invitamos a la Misa, a la Eucaristía, sacramento del amor. Venimos a la Misa, para cambiarnos, para cambiar los cosas, para ser diferentes. Las Lecturas hablan de la lucha entre el Bien y el Mal, entre Jesús y el Diablo, entre nosotros y el Diablo. La fuerza para vencer nos viene de la Eucaristía: centro de nuestras vidas.

    FIN

    Este GUIÓN RADIOFÓNICO y el de otros domingos pasados y futuros se halla en www.radioevangelización.org

    El evangelio de hoy es dramatizado en el Capítulo 9 “Bajo el sol del desierto” de la serie «Un tal Jesús», de los hermanos LÓPEZ VIGIL. El guión y su comentario pueden ser escuchados y leídos en: http://www.untaljesus.net/caplist.p...

    Las tres tentaciones se hallan en Mateo (4,1-11) (Ciclo A) y Lucas (4,1-13) (Ciclo C).

    Advertencias al Equipo de Locutores:

    Conviene que haya un Moderador, que salude al principio, despida y haga las preguntas. Ellas son respondidas por los otros participantes en el programa. Conviene que haya también un Encargado de las canciones, para que las tenga listas y las dé al Técnico de sonido de la radio en el momento oportuno.

    El programa puede durar hasta una hora. Aquí se han puesto algunas sugerencias de ideas, que se pueden abreviar o alargar. Hay muchas preguntas. Elijan las que les parezca mejores. Se han numerado para facilitar su selección. Conviene que se reúnan antes para orar juntos, seleccionar y discutir.

    Es importante tener mucho cuidado en no simplemente “leer” el Guión, como si fuera un cuestionario, sino que lo asuma como una guía de conversación. En radio se nota en seguida cuándo uno está leyendo, y cuándo conversa. Por ejemplo, en la conversación solemos mover las manos, sobre todo si estamos contando algo importante; el que lee no mueve las manos.

    • 1 comment

      Default avatar
      Anónimo
      Vie, 02/19/2010 - 01:52

      Excelente artículo, muy claro y profundo a la vez. felicitaciones