Domingo después del 6 enero (B): Jesús es bautizado por Juan

GUIÓN RADIOFÓNICO (con preguntas y respuestas)
(sobre el Evangelio del Domingo)

“Tú eres mi Hijo amado: mi preferido” (Mc 1, 6b-11)

José Martínez de Toda, S.J. (martodaj@gmail.com), Venezuela, 11 enero 2009

Saludos y Presentación

Moderador/a: Buenos días. Estamos aquí en el Estudio… (Se presentan los participantes).

El Evangelio del domingo de hoy gira alrededor de la figura del Precursor de Jesús, S. Juan Bautista, cuando estaba bautizando a las orillas del Jordán. Pero está allá preparando el camino a Jesús, que comienza a ser proclamado como Hijo de Dios. Escuchémoslo.

Lectura del santo evangelio según San Marcos (1, 1-11)

NARRADOR/A - PRINCIPIO del evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios.
Como está escrito en Isaías el profeta:

ISAÍAS - He aquí que yo envío á mi mensajero delante de tu faz para prepararte el camino. Voz del que clama en el desierto: “Preparen el camino del Señor; Enderecen sus senderos”.

NARRADOR/A - Bautizaba Juan en el desierto, y predicaba el bautismo del arrepentimiento para remisión de los pecados. Y salía á él toda la provincia de Judea, y los de Jerusalén; y todos eran bautizados por él en el río de Jordán, confesando sus pecados. Y Juan andaba vestido de pelos de camello, y con un cinto de cuero alrededor de sus lomos; y comía langostas y miel silvestre. Y predicaba, diciendo:

JUAN - "Detrás de mí viene el que puede más que yo, y yo no merezco agacharme para desatarle las sandalias. Yo os he bautizado con agua, pero él os bautizará con el Espíritu Santo."

NARRADOR/A - Y aconteció en aquellos días, que Jesús vino de Nazaret de Galilea, y fue bautizado por Juan en el Jordán. Apenas salió del agua, vio rasgarse el cielo y al Espíritu como paloma, que descendía sobre él. Y hubo una voz de los cielos que decía:

DIOS - "Tú eres mi Hijo amado, mi predilecto."

Parte 1 – Voces del desierto

Pregunta 1 – La escena se desarrolla en el desierto. ¿Dónde exactamente?

Eso ocurría allá arriba, en el Norte, pero al sur de Nazaret en una zona desértica y árida, por donde pasaba el río Jordán, que provenía del lago Tiberíades. Ahí el agua es poco profunda, y la inmersión en el agua es algo difícil.

Llama la atención que esto ocurre en una zona desértica, donde no había gente. Más bien todos venían de Jerusalén y de los pueblos vecinos.

Pregunta 2 – Pero, a pesar de estar en el desierto, el Evangelio menciona varias voces. ¿Cuáles son?

Las podemos llamar “voces del desierto”. Son tres:

1 - Al inicio de la narración, desde el lejano pasado, se oye la voz del profeta Isaías, que nos dice: “Preparen el camino del Señor, enderecen sus sendas”. El profeta nos invita a realizar un “cambio” en la relación con Dios. (Es un complemento de la 1ª Lectura de hoy).

2 - Después está la voz de Juan el Bautista: "Detrás de mí viene el que puede más que yo, y yo no merezco agacharme para desatarle las sandalias. Yo os he bautizado con agua, pero él os bautizará con Espíritu Santo."

3 – Y por fin se oye la voz del Padre: "Tú eres mi Hijo amado, mi predilecto."

Pregunta 3 – Las dos figuras centrales son: Juan que bautiza a Jesús. ¿Cómo era el Bautismo de Juan?

En su tiempo había dos tradiciones de bautismo:

Una era simplemente el lavamiento ritual con que la gente se limpiaba a sí misma de impurezas espirituales. En el monte Sinaí los israelitas simbolizaron la aceptación de su relación de pacto con Dios lavando sus ropas y purificándose a sí mismos (Éxodo 19:10)” (Edwards, 30).

La otra tradición era sumergirse debajo del agua y levantarse. Este bautismo de inmersión era solamente para los prosélitos gentiles, que se convertían al judaísmo. Simbolizaba su entrada a ser miembros del pueblo de Dios. Los judíos ya eran miembros del pueblo de Dios, y se asumía que no necesitaban el bautismo.

Parece que Juan usaba las dos tradiciones (el lavamiento ritual y el bautismo de prosélitos), y las exigía también a los judíos, sin distinguirlos de los gentiles.

Pregunta 4 – ¿Qué aspecto tenía Juan el Bautista?

Parecía una copia del profeta Elías: llevaba un vestido de piel de camello y un cinturón de cuero. Así que vestía igual que Elías (2 Reyes 1:8) y esto le daba más autoridad.

Su alimentación era de langostas y miel silvestre. Así que era un asceta vegetariano, pues la langosta no se consideraba como carne.

Tiene otro parecido con Elías. Elías confrontó a Acab, como Juan Bautista confrontó a Herodes. Pero en ambos casos fueron las esposas las que verdaderamente se mostraron peligrosas. Jezabel falló en su intento de matar a Elías (1 Reyes 19), aunque lo atemorizó bastante. Herodías sí tuvo éxito en matar a Juan el Bautista (6:16-29).

Pregunta 5 - ¿No resultaba Juan una figura exótica?

Juan estaba creando una gran expectativa, anunciando al Mesías.
Habían pasado más de trescientos años desde que un profeta estuvo activo en Israel. Llamaba mucho la atención, y todos salían a escucharlo.

Pero él repetía que su poder era nada comparado con “el de aquel que ha de venir”.

Pregunta 6 - ¿Y tuvo éxito Juan? ¿La gente le hacía caso?

Venía de todas partes. La gente confesaba sus pecados contra los 10 mandamientos.y Juan los bautizaba. Era parecido a nuestra confesión.

(Canción 1)

Parte 2 – El Bautismo

Pregunta 7 - ¿Qué significa bautismo?

Significa sumergirse dentro del agua.

Pregunta 8 - ¿Qué simboliza?

Sumergirse dentro del agua es como ahogarse y morir. Quiere decir que uno muere al pecado. El subir y sacar la cabeza fuera del agua simboliza el tener una vida nueva.

Se llama “bautismo de arrepentimiento”, pues uno se arrepiente de todos sus pecados y promete cambio (‘metanoia’ en griego) o propósito de la enmienda.

Pregunta 9 - ¿Y Juan dice que su bautismo era distinto del que iba a hacer Jesús?

Sí. Esto es lo interesante. Él decía: “Yo os he bautizado con agua, pero él os bautizará con el Espíritu Santo."

Pregunta 10 ¿Qué añadiría el Bautismo de Jesús al de Juan?

El bautismo de Juan simplemente suponía el arrepentimiento de los pecados. Con el bautismo de Juan uno quedaba limpio. Ese era el bautismo de agua.

En cambio, el bautismo de Jesús, además de quitarnos los pecados, nos hace hijos de Dios. Es el bautismo del Espíritu.

“El bautizo por medio del agua esencialmente tenía un significado negativo: es limpiarse de-.  Pero el bautizo por medio del Espíritu es positivo: es dar nueva vida en Dios” (Morris, 134). El bautismo del Espíritu significa la presencia inmediata de Dios para convertirnos en hijos de Dios.

Te contaré la historia de: “El reciclaje de papel”:

Cuando se marchó, el encargado supo que la ilustre visitante era la mismísima Reina.

Semanas más tarde Su Majestad recibía un paquete con el papel más blanco y más fino del mundo con su imagen y su escudo de armas. Y en una nota el encargado le decía: "Este papel ha sido fabricado con los trapos sucios que Su Majestad inspeccionó recientemente".>

Pregunta 11 ¿Y qué aplicaciones tiene esta historia del reciclaje a nuestras vidas?

Los cristianos necesitamos también un reciclaje: purificar nuestras vidas y hacerlas nuevas en Cristo. Es decir, nacer de nuevo.

Pregunta 12 - ¿Cómo se las arreglaba Juan con su primo Jesús?

La gente se agolpaba para escuchar a Juan, pero la actitud de Juan era de humildad. Juan apunta al que ha de venir, más poderoso que él.

Juan dice: “no soy digno de desatar encorvado la correa de sus zapatos” (v. 7). Sólo los siervos o esclavos gentiles desataban las sandalias de alguien. De esta forma se llama a sí mismo ‘esclavo gentil’. Con esto quiere decir que la distancia entre Jesús y Juan es como la que hay entre un señor y su esclavo” (Perkins, 533).

(Canción 2)

Parte 3 – La voz del Padre

Pregunta 13- ¿Qué hacía mientras tanto Jesús?

Los evangelios no nos dicen nada de su infancia y juventud. Sólo nos cuentan un viaje a Jerusalén cuando tenía doce años. Y allí se perdió. Fue el primer disgusto que Jesús dio a José y a María, según el Evangelio.

Llevó una vida normal. Fue un joven de tantos. Trabajó en el taller de su padre. Los sábados iba a la sinagoga a cantar y escuchar la historia que Dios había hecho con su pueblo. Después jugaría y charlaría con los amigos en las esquinas de Nazaret.

Alguna vez tendría que pedir perdón a sus padres por llegar tarde a casa. Alguna vez tendría que decir no a las malas ideas de sus compañeros. Jesús era tan normal que los evangelistas no tienen nada que contar.

Hasta que un día oyó hablar de los bautizos que hacía su primo Juan, y se fue allá a bautizarse él también.

El encuentro entre Juan y Jesús se realiza en el Jordán, adonde tantos llegan allí para confesar sus transgresiones y para comenzar una nueva vida.

Se puso en la fila, Juan le dijo que se sumergiera. Seguramente le pondría las manos sobre los hombros de Jesús para sumergirlo, y después lo levantaría.

Pero de pronto ocurrió algo espectacular: aparece una paloma y sobre todo se escucha la voz del Padre.

Pregunta 14 – ¿Qué significa todo esto?

Jesús ve al Espíritu descendiendo sobre él como una paloma. “El elemento clave en este texto es el descenso del Espíritu, no la figura de la paloma” (Donahue y Harrington, 65).

La escena del Bautismo de Jesús culmina con una manifestación de Dios. Se abre el cielo, desciende sobre Jesús el Espíritu Santo y se oye la voz del Padre: “Tú eres mi Hijo amado; mi predilecto” (v. 11).

El término “amado” (en hebreo ‘yahîd’) indica que es un hijo único, amado precisamente porque no hay otros hijos. El Padre nos envía a su Hijo único, el amado, y en Él todos somos hijos en el Hijo.

Pregunta 15 – ¿Qué es lo más importante en el Bautismo de Jesús?

Se establece su identidad como Hijo de Dios enviado para una misión. Ése es el núcleo de esta historia del bautismo de Jesús.

Pregunta 16 – ¿Qué significó el bautismo en la vida de Jesús?

El día de Jesús, su día especial, fue el día de su bautismo. Allí comenzó a ahondar en la conciencia de su divinidad y de su misión.

Ese día dejó de ser "normal". Dejó atrás la normalidad de Nazaret y comenzó la aventura con Dios, comenzó a incendiar el país con la "anormalidad" del reino de Dios.

El día de su bautismo marcó un antes y un después. El después fue la pasión por el reino de Dios, la fuerza del Espíritu, la identidad plena y nueva del Hijo de Dios, la vorágine de la predicación, la irrupción del amor, la búsqueda de los pecadores y abandonados, el ser puente entre Dios y los hombres, el unir cielo y tierra.

Jesús "marcado y lleno del Espíritu" descubre su nuevo ser. "Tú eres mi Hijo, el amado, al que miro con cariño".
Así Jesús descubre su nueva dimensión. No se pertenece. Es de Dios y para Dios.

Y lo vivió con tal intensidad que ya nada fue igual. Se puso incondicionalmente al servicio de Dios, de forma que al final de su vida pudo decir: "Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu".

Pregunta 17 – ¿Se parece en algo el Bautismo de Jesús a nuestro bautismo?

Hubo un día, siempre hay un día en la vida de cada persona, en que todo puede y debe cambiar.

Para todos nosotros ese día fue el día de nuestro bautismo. Salimos de las aguas renovados y sellados por el hechizo del Espíritu.
Es el día en que, despertados y quemados por el Espíritu, asumimos nuestro bautismo y cambiamos de rumbo.

Decimos adiós a las pasiones de la carne, y nos convertimos a la pasión del reino de Dios.

Decimos adiós a la vida loca del hombre viejo, y nos convertimos a la vida del hombre nuevo en el Espíritu.

Decimos adiós a la esclavitud de los vicios, y nos convertimos a la libertad de los hijos de Dios y al amor y servicio a nuestros hermanos.

Estar bautizado es escuchar, día tras día, una declaración de amor: "Tú eres mi hijo, Yo te quiero".

Pregunta 18 – ¿Hay otro momento en la vida de Jesús, en que Dios Padre dice “Este es mi Hijo amado”Sí. En la transfiguración de Jesús, cuando Dios se dirige a los discípulos y les dice “Este es mi Hijo amado; óiganle” (9: 7).

Despedida

Les invitamos a la Misa, a la Eucaristía, sacramento del amor, para escuchar y meditar en las tres voces del desierto: la del profeta Isaías, la de Juan el Bautista (ambas anuncian la llegada del Mesías Jesús) y la voz del Padre Eterno que llama a Jesús: “mi Hijo querido”.

FIN

Bibliografía

Las citas de Edwards, Morris, Perkins, Donahue y Harrington fueron tomadas de

http://www.lectionary.org/EXEG-Span...

(12 diciembre 2008)

Este GUIÓN RADIOFÓNICO y el de otros domingos pasados y futuros se halla en www.radioevangelización.org

El evangelio de hoy está dramatizado en el capítulo 3 “Una voz en el desierto” y en el 7 “Bautismo en el Jordán” de la serie radiofónica «Un tal Jesús», de los hermanos LÓPEZ VIGIL. El guión y su comentario pueden ser escuchados y leídos en: http://www.untaljesus.net/caplist.p...

Advertencias al Equipo de Producción:

Conviene que haya un Moderador, que salude al principio, despida y haga las preguntas. Ellas son respondidas por los otros participantes en el programa. Conviene que haya también un Encargado de las canciones, para que las tenga listas y las dé al Técnico de sonido de la radio en el momento oportuno.

El programa puede durar hasta una hora. Aquí se han puesto algunas sugerencias de ideas, que se pueden abreviar o alargar. Hay muchas preguntas. Elijan las que les parezca mejores. Se han numerado para facilitar su selección. Conviene que se reúnan antes para orar juntos, seleccionar y discutir.

Es importante tener mucho cuidado en no simplemente “leer” el Guión, como si fuera un cuestionario, sino que lo asuma como una guía de conversación. En radio se nota en seguida cuándo uno está leyendo, y cuándo conversa. Por ejemplo, en la conversación solemos mover las manos, sobre todo si estamos contando algo importante; el que lee no mueve las manos.

El Guión es sólo una guía, pero ojala se desprendan de él y cuenten algo personal a propósito de algo que aparezca en el Guión. Lo que más impresiona a los radioescuchas no son las ideas, los conceptos y las razones. Es nuestro testimonio personal, nuestra experiencia cristiana como comunidad.