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Managua (EVARED) - Los obispos de Centroamérica expresaron su preocupación por lo que calificaron como el “agravamiento” de los problemas sociales y económicos.

El Obispo guatemalteco Álvaro Ramazzini, durante la lectura del documento surgido en la Asamblea Plenaria Ordinaria del Secretariado Episcopal de América Central (SEDAC), señala que esa desigualdad social produce exclusiones, sobre todo a las grandes mayorías y en especial a campesinos e indígenas.

“Nos duele el drama de la migración, pues muchas personas están teniendo que salir de su país ya que no les ofrece lo que necesitan para poder vivir dignamente, eso significa dramas humanos increíbles. No es del amor de Dios que no haya mejoras para las grandes mayorías empobrecidas”, precisó el obispo Ramazzini.

Otra preocupación expuesta por los obispos centroamericanos es el gran número de deportaciones de que son objeto personas del istmo, especialmente de México y Estados Unidos, adonde van en busca de oportunidades ante la falta de empleo en sus propios países.

“Nosotros relacionamos el problema de las migraciones con el problema de la exclusión social, de la pobreza, nos preocupa que no se están implementando programas de desarrollo integral sostenibles, donde realmente se busque el bienestar de las personas, sino que son programas de desarrollo donde se está privilegiando mucho el lucro, el comercio exagerado, la ganancia”, apuntó Ramazzini.

También denunciaron que existan industrias extractivas —lo que se conoce como minería a cielo abierto, de oro, plata y níquel— que dañan el medio ambiente y ponen en riesgo la vida y la salud de las personas, cuyos beneficios económicos no son para los países que tienen esos recursos, sino para los accionistas de esas grandes compañías que tienen sede en Canadá y Estados Unidos.

Los obispos consideran que el problema de la pobreza está vinculado al aumento del narcotráfico y el crimen organizado.

“Muchos de los jóvenes están siendo tentados por el dinero fácil del narcotráfico, denunciamos con mucha fuerza cómo ese problema del narcotráfico y del crimen organizado está produciendo una violencia que ha aumentado, y que ahora no es solamente en la sociedades, sino que también hay una violencia intrafamiliar”, indicó Ramazzini.